25 de octubre de 2006

Arte menor

El domingo, durante la sobremesa del asado campero, Martín estuvo hablando sobre mi libro. ''Las historias son impecables –me dijo–, cuando lo termine voy a hacerte un par de observaciones.'' Hace algunos minutos, frente a la pantalla en blanco, con el msn en no conectado y la televisión encendida en la ceremonia de los premios Clarín, recordaba esas frases y las siguientes cuando la llegada de un mail nuevo me desconcentró.

Era un mensaje de Marina, la hermana de Martín: el comment número doce
del post dedicado a Fausto. En ese mismo segundo, la conductora del evento anunciaba a la ganadora de la primera mención. Al girar la cabeza vi a un hombre de mi edad y a una chica subir al escenario, y, cuando volví la mirada hacia la computadora, escuché que ella decía algo así: '' . . . y dedicado también a Martín Llambí, su otro hijo, que la ayudó a corregir la novela . . . ''. La voz que había hablado era la de Marina, me di cuenta enseguida, y entonces me pregunté si su mail había llegado con retraso o si la transmisión de la ceremonia era en diferido.

Por pensar en esa cadena de casualidades no retuve el nombre de la ganadora del premio, una chica de 35 años de Villa Ballester. Me gustó que se pusiera nerviosa al recibir la estatuilla y que no supiera qué decir ni a quién agradecer. Pronto va a depositar en el Banco un cheque equivalente a lo que yo ganaría trabajando ocho horas por día durante casi seis años, y, en los próximos meses, su novela detectivesca va a ocupar las mesas de novedades y las playas de la costa.

Al final de la transmisión se emitieron algunas palabras grabadas de Saramago, uno de los jurados del concurso. En portuñol, el premio Nobel dijo algo así como: ''el único arte menor de este libro está en su título: Arte menor'', y, como quien le quita toda la gracia a un chiste malo explicando su sentido, pasó a revelarle a la cámara lo que había querido decir.

2 comentarios:

Satamarina dijo...

gracias por lo de chica Molinette...ahora soy Sra. para el 99,9% de la gente.

Saludos

Anónimo dijo...

Me causo la misma impresion lo de Saramago. ¿era necesario? Alguien, por lo menos, pudo haberlo editado!