21 de diciembre de 2007

Las palomas

Recibo el viento en la cara, me golpeo los dientes con el nudi­llo de un dedo pulgar.

–Cuidado –me dice Rosario–, te los vas a rom­per.

–Hago música –le explico mirando hacia afuera.

Tomamos el tren con la idea de bajar en Retiro, subir a este ra­mal del Mitre y viajar hasta Colegiales. Pero después de hacer la com­binación nos distrajimos mirando por las ventanillas, y nos pa­samos una estación.

Ahora bajamos en Belgrano R y bordeamos las vías mientras empieza a anochecer. A la altura del puente de Elcano, al ver que dos policías caminan hacia nosotros, Rosario intenta pasarme la ma­rihuana con disimulo.

–Por las dudas, ponétela ahí –me dice.

–Pero tengo boxer.

–Ah, –se pasa el puño por debajo de la remera: –¿Y de qué lado cargás?

–No sé . . .

–De mis compañeros de la facultad, el sesenta y cinco por ciento cargaban del derecho . . . Habían hecho una encuesta.

–¿Una encuesta?

*


El relato completo, acá.

2 comentarios:

Mariano Cúparo Ortiz dijo...

Qué tipo guacho. Lo del link ya fue mala leche.

l dijo...

me quede esperando la continuacion...y al abrir el link vaya sorpresa...
igual se ve muy bueno...y espero poder leerlo completo algun dia...aunque estoy en colombia...aqui tambien lo venden??
en fin...cuidese mucho...