12 de mayo de 2009

"Plaza Batallón 40"

(...)
En mi bolsillo, junto a otras llaves,
guardo la llave de una casa
de Buenos Aires
donde mis hijos duermen,
donde también va a amanecer
dentro de poco.
Allá todo era simple.
Se me caía el anillo
de casado del dedo,
salía a la terraza
miraba amanecer.
(...)


Plaza Batallón 40, de Héctor Viel Temperley, completo acá.

9 de mayo de 2009

Cortapelos

Así se veía parte de mi cabellera ayer a la tarde, en el espejo de la pauliquería, antes de someterla a las afiladas tijeras de la cortapelos popular e itinerante.


8 de mayo de 2009

El busto de Evita en Sierra

Se inauguró en 1953. El día del golpe del 55, vecinos gorilas la ataron a un auto y la arrastraron por el pueblo. Otros vecinos la rescataron, se la llevaron a caballo y la escondieron en una cueva en las sierras. El busto de Evita estuvo treinta años ahí. En los ochenta el peón de un campo la encontró de casualidad en esa cueva, mientras perseguía a un zorro. Hasta principios de los noventa, permaneció en el galpón de ese campo. Entonces la restauraron, la devolvieron a su lugar de origen, y yo la vi todos los días durante varios veranos. Este miércoles, un día antes de un aniversario del nacimiento de Evita, apareció destruida.

7 de mayo de 2009

Hoy


Nunca aprendí a poner las tildes
en los mensajes de texto,
y temo que eso algún día genere
malentendidos terribles.

6 de mayo de 2009

El sábado juego a ser un escritor importante

y firmo libros en la Feria

"El poeta menor ante el nacimento de su hijo"

Luego de hallar, tras días de búsqueda, el lápiz
en la cabina del camioncito de los bomberos,
y de comprobar la independencia de juicio
del heredero, que rompe las páginas predilectas
e intactas deja las indiferentes, el poeta menor
decide dialogar con su mujer sobre un tema clave:
la organización espacial y temporal de su labor,
en la casa, luego del nacimiento del hijo.
A lo largo de la conversación se tocan varios temas:
compra de comestibles y artículos de limpieza,
pago de impuestos, turno para el cuidado,
diversión, alimentación e higiene del niño,
ausencia de cuidado, diversión, alimentación
e higiene de la pareja, necesidad de registrar
sus primeros pasos, frecuencia de uso del
-vulgarmente denominado- chupete,
amables formas de imponer distancia a los abuelos.
Cuando una mutua mudez evidencia el final,
el poeta menor comprueba que su inquietud
ha sido desplazada en vista de otras urgencias.
Esa noche, como un inspirado romántico
que aprovecha el silencio de los mortales
para dejar fluir el carácter alado de sus versos,
canta durante horas una canción de cuna.



(De Sergio Raimondi -Poesía Civil, Vox, Bahía Blanca, 2001)

5 de mayo de 2009

Estoy medio en el horno

Necesito más plata, más trabajo.

Mecenas, sponsors, o interesados en mi fuerza laboral,

por favor escríbanme a

ignaciomolina22@gmail.com


.

4 de mayo de 2009

La mejor declaración que leí de un futbolista

"Anoche no quise ver la tele y me fui a dormir"

"pero no se dieron cuenta de que estaban plantadas"

hola tío nacho: el otro día tenía que hacer una leyenda con una amiga Rocío ya se la entregué a las seño y me olvidé de mandártela pero te la mando ahora para que me digas si está bien y si te gusta hay algunos chiquititos errores porque los dejamos con mi amiga para que también la señorita los corrija bueno te la empiezo a contar. María.

Las margaritas abandonadas
hace tiempo muy lejano había dos margaritas, eran las únicas en el pueblo. Antes, ellas eran unas jóvenes muy hermosas que vivían en un pueblo muy muy chico con algunas casitas.
las jóvenes eran las más lindas del pueblo; pero un día, una vecina, como les tenía envidia porque el chico que le gustaba a ella era el que cuidaba a las dos jóvenes pensó un plan para deshacerse de ellas.
al día siguiente la vecina agarró la varita de su tía y las convirtió en margaritas mientras dormían. cuando se levantaron se dieron cuenta de que estaban en un pueblo distinto al que vivían; no había ninguna persona! qué susto!
trataron de correr pero no se dieron cuenta de que estaban plantadas, porque eran margaritas.
después de unos días llegaron unas personas, pero no las vieron a las margaritas, las personas se habían ido y las margaritas seguían ahí. pasaban los días y las pobres margaritas ya no sabían qué hacer, tenían hambre, calor y mucha sed.
un mes despues fue el chico que cuidaba a las jóvenes, como le gustaron tanto esas margaritas las recogió y se las llevó a su novia, la que era la vecina de las jóvenes.
ellos las plantaron en el patio de su casa, juntos las miraban, las cuidaban y las regaban. y así vivieron todos muy felices.

fin

Historieteca

El colapso económico del 2001 dejó al mercado de la historieta argentina en un estado poco menos que terminal. Las editoriales del sector –salvo honrosas excepciones, como el caso de De la Flor– dejaron de publicar, y las ediciones independientes eran sólo aventuras esporádicas de algunos arriesgados. En ese contexto, Marcelo Pulido, un fanático del género, creyó que Internet era un lugar adecuado para aportar su granito de arena en pos de revertir aquel más que sombrío panorama. Así fue cómo, el primer día de junio de 2002, nació Historieteca, un sitio que hoy, casi siete años más tarde, se ha convertido en una imprescindible guía de consulta tanto para los amantes de la historieta local como para aquellos curiosos que googlean alguno de los títulos o de los nombres de los autores que figuran en sus amplios archivos. La web fue creciendo al compás del repunte del mercado (en estos años aparecieron nuevas editoriales y resurgieron antiguas) y actualmente, además de reseñas históricas, informes especiales y completos e interesantes mini sitios –como el dedicado a Cazador, una especie de historieta contemporánea de culto–, posee una sección de novedades editoriales que no sólo da cuenta de los lanzamiento de las empresas establecidas sino de fanzines autogestionados realizados en diferentes puntos del país. La intención de Historieteca, según su mentor, es la de demostrar que la historieta argentina no se agota en clásicos como Mafalda o El Eternauta y que hay muchos autores de influencia mundial que merecen más reconocimiento. Historieteca funciona, de acuerdo a sus palabras, como “un puente entre el prodigioso pasado de nuestra historieta y los lectores de hoy, y entre los que hoy están escribiendo la continuidad de esa historia y su público”.

Historieteca se encuentra en www.historieteca.com.ar. La dirección de su blog es www.historieteca.blogspot.com

1 de mayo de 2009

29 de abril de 2009

Migraña

Cuando comía chocolates y sufría migrañas terribles, imaginaba cosas raras. En la oscuridad de mi cuarto y en la turbulencia de mi cerebro escuchaba, por ejemplo, que una voz todopedorosa me preguntaba: “¿me firmás un papel que diga que si ahora mato a un tipo de tu edad en un barrio de Toronto ya mismo se te va el dolor?”. Yo dudaba un rato, y la voz me decía: “pensá que en cada minuto que pasa mueren miles de personas en el mundo; por una más no va a pasar nada”. Entonces yo le decía que sí, que firmaba cualquier cosa, pero después no sólo no desaparecía ni se calmaba sino que, supongo que por la culpa, el dolor aumentaba.

4 segundos

4 segundos no sólo es una web sobre comics; también es una web de comics. La doble preposición indica que en ella no sólo se brinda información sobre el mundo de la historieta; también se ofrece la posibilidad de descargar en pdf los mejores comics argentinos de los últimos años. Entre ellos, figura el que le da nombre al sitio: 4 segundos, una historieta editada por el efímero sello Pipabang entre 1999 y 2000, compuesta por los muy jóvenes Alejo García Valdereana y Feliciano García Zecchin (ambos, guionista y dibujante, tenían menos de 25 años cuando la realizaron), que narra una suerte de sitcom gráfica protagonizada por cuatro amigos que “siempre llegan tarde para ser primeros”, y que a lo largo de los siete números que alcanzó a publicar cosechó una interesante legión de fanáticos. Tanto fue así que, al notar cómo crecía el mito en torno a la historieta en la medida en que los ejemplares de las revistas se hacían cada vez más inhallables, la editorial Ivrea decidió recopilar en un libro, el año pasado, los siete números de la serie junto al fanzine en blanco y negro que funcionó como número 0. A ese clima también parece haber respondido 4 segundos comic blogs, sitio que está online desde octubre pasado y que también facilita la lectura de otras cuatro series de comics realizadas con posterioridad por el escritor García Valdereana (autor a su vez de Conductores suicidas, novela prologada elogiosamente por Roberto Fontanarrosa) en dupla con diversos dibujantes. Para los lectores de esta página su atractivo no concluye en la lectura: aquellos que además dibujen tienen la posibilidad, a través de la sección Sábados Abiertos, de dar a conocer sus obras. Sólo debe enviársela a los administradores, y esperar a que sea subida durante todo un sábado a la web.

4 Segundos se encuentra en www.4segundoscomics.com

27 de abril de 2009

La noche del viernes

según Funes:

(...)
Lo que hubo el viernes 24 de abril de 2009 en el Centro Cultural Pachamama fue melodía pura. Un concierto a cinco voces, en distintos registros. Cinco tipos enamorados de la literatura y la música sacándose, muy de a poco, las vendas de los brazos, las piernas y el torso. Mostrando las escaras. Cinco tipos lastimados pero no lastimosos. Cinco tipos que aprenden con cada gesto del que escucha, del que interrumpe, del que pide un vino en lugar de cerveza o del que pide un fernet en lugar de un whisky. Cinco personas distintas trabajando con un objetivo clarísimo: ver reflejado en el rostro visitante, la expresión máxima posible que uno pueda generar a través de la palabra, la música, el fraseo. Como la más escandalosa y feliz puta de un cabarulo con paredes sin revocar. Esa alegría enfermiza, incomprensible, enajenada. Alegría que contagia, provoca pero también abruma. Euforia sin freno de mano. Para los colombianos que estaban esa noche, más sorprendidos que la chucha, que leen los diarios como corresponde, que se informan en los blogs que se tienen que informar, que leen los forwards que hay que leer, que sienten lo que deben sentir cuando pisan Buenos Aires; para esos visitantes que miran con la inocencia de quien no evita las preguntas incómodas, fue una fiesta. Pero que no esperaban para nada porque somos un secreto, porque vos, guachx de mierda, no les querés contar lo bien que lo pasás con nosotros.

(...)

23 de abril de 2009

El otro día dije que no escribiría un libro en cuatro meses sólo para cumplir un contrato. Y no es del todo mentira: lo tengo que escribir en dos.

"Crónica de una enfermedad mental"

(...)Empecé el 2005 en otro call center. Ahí volvió la ilación, la molesta sensación de que todos saben más de vos que vos mismo y que siempre tienen algo que decirte aunque sea en doble sentido. No suena tan ilógico: los call centers se conocen unos a otros y siempre era la misma gente que circulaba. Podían saber muchas cosas.

En un momento, como digamos, el otoño, percibí, siempre desde la ilación, el hecho de que Pamela David se había peleado con el novio y esperaba mi llamado. Dicho así suena a locura, pero bueno, yo había refinado el delirio y tenía la teoría de que esta vez lo iba a poder utilizar a favor mío. Al decir de Chamorro, me creía Superman, que podía ver detrás de las paredes.

Llamé a un periodista de Perfil, el mismo que me había dado trabajo en el 98, que yo luego había dejado y que nunca más me había dado otra oportunidad. Le inventé una supuesta nota que tenía que hacer para no se qué medio y le pedí el teléfono de Pamela David. Contra todos los pronósticos, carraspeó una ironía inaudible y me pasó un celular (...)

Litio e ilación. Por Pablo Miravent.

21 de abril de 2009

16 de abril de 2009

13 de abril de 2009

12 de abril de 2009

Periodismo re canchero e incisivo

–Anoche hubieses podido preguntarle a algún vecino de Villa Jardín por qué no va a laburar en lugar de andar rompiéndole el muro a Posse… (SIC)

(o por ahí es una especie de ironía o algo así que no alcanzo a interpretar, no sé...)

Lo dejo consignado acá

Si a los 81 años yo sigo vivo y escribiendo, y mis novelas contienen párrafos como estos, por favor péguenme un chiflido.

10 de abril de 2009

Corno

Las personas que están inmersas en el mundo de la literatura (escritores, lectores, críticos, editores, etc.) creen, por momentos -si no se lo ponen a pensar racionalmente-, que al resto de la gente ese mundo le resulta tan familiar como a ellos. Creen, por instantes, que Fogwill o César Aira son casi tan conocidos como el Coco Basile o Adrián Suar, y que podrían ser un buen tema de conversación en cualquier ámbito. Sólo cuando una tía, en esa reunión familiar, los mira con cara de “de qué corno estás hablando”, toman real dimensión de los niveles de popularidad. Pensaba en esto hace un rato, mientras intentaba llegar a los 4000 caracteres sobre un tema que no ameritaba más de 500 y escuchaba en la radio una entrevista a Lucía Puenzo, escritora y cineaste y mujer de Sergio Bizzio. Dos o tres veces durante la charla ella metió el nombre de su marido: porque con Sergio Bizzio vimos tal película, le muestro los borradores de mis novelas a Sergio Bizzio, etc. Antes de despedirse para ir a la tanda, los conductores le preguntaron con quién vivía. “Con Sergio Bizzio”, dijo ella, así con nombre y apellido, como dando por descontado que sus interlocutores sabían a quién se estaba refiriendo. Y ese Bizzio quién corno es, habrán pensado ellos y el 99,95% de los oyentes del programa.

8 de abril de 2009

7 de abril de 2009

"Es exactamente la misma canción, tienen la misma melodía"

Unos días más tarde, mientras acomodaba mercadería, Fabián pensó en voz alta que, en el tiempo que llevaba como kiosquero, el contacto con las golosinas y los nenes le había permitido darse cuenta de dos cosas: de que los chupetines verdes no eran de menta sino de manzana, y de que varias canciones infantiles, como Que los cumplas feliz y El payaso Plín Plín, tenían la misma melodía.

De Polirrubro Ama-Faby, 2004


De Tiempo de valientes, 2005

6 de abril de 2009

El libro que iba a cambiar el mundo

SdB: ¿Y con respecto a la literatura argentina? ¿también siguen esta misma línea, como una forma de incluirla dentro del contexto literario de Latinoamérica?

J: Sí, con respecto a narrativa argentina estamos trabajando con El quinteto de la muerte: Funes, Loyola, Levín, Molina, Ricardo Romero. Ellos cinco conforman el Quinteto de la muerte, pero cada uno tiene su carrera literaria solo. La idea es tener un libro firmado por el Quinteto, pero que esté el espacio para cada uno (...)

Incalificable

Vía María Esperanza, de La Barbarie, llego a la siguiente "nota" de Clarín (que fue publicada a las 9:30 y todavía sigue online), directamente incalificable:

La fábrica de hijos: conciben en serie y obtienen una mejor pensión del Estado


Actualización: ahora me doy cuenta de que la nota no fue una boutade personal de un periodista, sino que salió como informe de tapa en el suplemento Zona de ayer domingo . . .
Pablo Calvo: propongo que te armes una fabriquita de hijos y yo te paso 100 pesos mensuales por cada uno, a ver qué mierda hacés con eso... Por supuesto que no está mal que el Estado dé ese subsidio (es lo mínimo que puede hacer) ni que tus entrevistados lo acepten. Lo que está mal es que practiques un "periodismo" tan -como dice María Esperanza- falaz, ignorante y gorila.

5 de abril de 2009

Ayer fuimos a Cabildo

Ayer fuimos a Cabildo con Fausto. Tenía que comprarle ropa (“indumentaria”, para ponerlo en términos del indec), algo de cada cosa: un piyama, una remera de invierno, medias, calzoncillos, pantalón. Tomamos el 168. A Fausto hay pocas cosas que le gusten más que viajar en colectivo. En realidad le gusta todo lo que tenga que ver con los vehículos, con o sin motor. Si vamos por calle y ve una moto o una bicicleta estacionada, trata de subirse: se escapa de mi mano corriendo y tengo que gritarle. Cada vez que ve al abuelo, hace la mímica de mover un volante y lo interna hasta que no consigue que lo lleve a dar una vuelta. Es un fanatismo que debe haber heredado de mi papá (cuando yo era chico, estaba convencido de que él, en su juventud, había sido piloto de Fórmula 1 -también estaba convencido de que era amigo personal de Alfonsín, pero eso es otra historia-). Aunque supongo que si yo tuviera auto y manejara, las cosas serían diferentes. Así es que ayer a la tarde subimos al 168 y, aunque el viaje duró poco, cuando bajamos ya había oscurecido. Cabildo a esa hora, los fines de semana, siempre me dio mucha tristeza. No sé bien el motivo. No a la noche, donde toda la fisonomía cambia, pero sí a esa hora de la tarde, cuando el aire ya está oscuro y las veredas están llenas de gente que camina y se choca contra las vidrieras. Los carteles de los negocios. Las ofertas pintadas con letras blancas en las puertas de los locales. Las familias que vienen de lejos a comprar o a pasear por ahí. Los chicos que piden en la vereda de Burguer King (hay una novela de Gustavo Ferreyra coprotagonizada por un chico que pide en la puerta de ese Burguer King, tal vez la imagen que tengo tenga más que ver con esa novela que con la realidad). Todo eso me da una tristeza inexplicable. Creo que es algo que no me pasa en ninguna otra avenida comercial, ni en Santa Fe, ni en Rivadavia, ni en Corrientes... Igual, no era de esto de lo que quería hablar. Sólo quería consignar lo que me dijo un hombre grande, de unos sesenta años, que iba acompañado por su mujer, después de escuchar que yo le preguntaba a la empleada de un local de ropa para mujeres que estaba parada bajo el umbral de la puerta si conocía algún negocio por ahí de ropa para niños. El tipo, que se ve que iba caminando a la par de nosotros, esperó a que llegáramos hasta la esquina de Blanco Encalada, y se animó a hablarme mientras esperábamos a que cambiara la luz del semáforo.

4 de abril de 2009

La tribua de los emos está llena de depresivos.

La tribu de los egos está llena de escritores.

.

25 de marzo de 2009

20 de marzo de 2009

Lucha armada

(Al principio es medio somnífera, pero a partir del segundo 3:13 se pone marchosa y, al menos desde hoy, bastante increíble)

De pequeño yo tenía un marcado sentimiento armamentista;
tanques de lata, de cromo y níquel (…)
quiero cerrar los ojos
para no ver los despojos de lo que tanto
amaba entonces.

Que vuelva bruñido el bronce!
que se limpien las banderas!
yo quiero una fila eeeeentera de soldados desfilando!
y todo un pueblo cantando, cooon reeenovada pasión!
Quieeeeeeero de nuevo el honor
aunque no existan victorias,
quieeero lloooooorar con la gloria
de una maaaaaaarcha militar,
y un banderín agitar,
frente a un ejéeeeeeercito poooooopulaaaaaaaaar...

18 de marzo de 2009

Estos muñecos del FMLN ganaron las elecciones de El Salvador del domingo pasado

Tantos fusiles, tanta clandestinidad y tantos muertos, para terminar asumiendo, menos de veinte años después, un gobierno, con suerte, socialdemócrata y blandito.

La hermosa editorial cada vez menos blanca que me descubrió en el bello antro cada vez menos oscuro que descubrí (bueh...)


17 de marzo de 2009

Celeste is a punk rocker


Tengo el cerebro encerrado en un pensamiento Cómo puede seguir viviendo Engendrando en la pantalla del televisor Los Domingos y todos los días que siguen igual Engendrando cada día más Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Es como un espejo girando al infinito Repite lo de ayer que nunca será nuevo distinto de mañana Los Domingos y todos los días que siguen igual Engendrando cada día más Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Es como un espejo girando al infinito Repite lo de ayer que nunca será nuevo distinto de mañana Los Domingos y todos los días que siguen igual Engendrando cada día más Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Qué van a hacer Jóvenes viejos Cuando se mueran de aburrimiento Rezarán una oración Porque se suelte el dinero Los Domingos y todos los días que siguen igual Engendrando cada día más Trabas emocionales Trabas emocionales Trabas emocionales Suicidios sentimentales.

Celeste Carballo - Marcelo Montolivo - 1985

Peronistas

low fi

16 de marzo de 2009

Bienvenidos al otoño

(volumen al taco)

12 de marzo de 2009

Se me ocurre que escribir hoy una novela debe resultar mucho más dificultoso, en cierto sentido, que diez o quince años atrás. En la época de la hiper conectividad virtual, y después de pasar horas en la interacción instantánea de los mails, los blogs, el chat y las redes sociales, enfrentarse, en el mismo espacio físico, a la larga soledad del word, debe requerir dosis extras de convicción y coraje.

Para los dos mil lectores bahienses...

...de este blog:

desde la semana pasada, Los estantes vacíos está en venta en la librería del Angel, O´higgins 71, local 72.

10 de marzo de 2009

Amigo Molina:

Es una pena que no hayas podido estar el viernes en el Pachamama. Aunque también es un acierto, una muestra de consistencia y realidad ante nuestros lecto-oyentes: el año pasado, en la lectura que dedicamos a tus textos, Romero leyó tu “diario de migraña”. Ahí estábamos nosotros, sin vos, y ahí mismo te imaginábamos en el espiral borroso de tu migraña casera. Una cagada, sí. Pero flor de performance. Digamos que la migraña fue una especie de “disfraz ad hoc”, parafraseando a no me acuerdo quien, respecto de las mentadas payasificaciones del Quinteto. Que quién sabe lo que es. En fin, procedo a contarte más o menos lo que pasó, lo que yo recuerdo, para que estés ahora, retrospectivamente, un poco ahí.

A las 20 horas del viernes se presentan tres sujetos en la dirección Pasaje Argañaras 22, todos vestidos de pantalón negro y remera verde, respondiendo a los nombres, apellidos o seudónimos de: Funes, Romero y Levín.

La seguiría en ese tono pero me aburrí.

El Pachamama estaba vacío, y tenía que ser nuestro. El grueso de socios, afines y habitués del lugar, ya se había excusado: (...)



(Para seguir leyendo, clickear acá)

Prejuicios

Fogwill mira la tapa del libro, me pregunta la edad y me dice que tendría que esperar cinco años más para escribir cuentos. Que él a su primer cuento lo escribió a los treinta y siete.
–Pero tenés buen look –me dice–. No serás Pola, pero tenés buen look.

8 de marzo de 2009


3 de marzo de 2009

2 de marzo de 2009