19 de junio de 2005

Regístrese

Recibo un mail de C. que, enterada del nacimiento del blog, se alegra: "al fin todos vamos a poder leer tus historias". Ojo, contesto ahora, a no confundirse. Por este medio no serán publicadas "mis historias". Esta unidad funcional queda al fondo de una planta baja, y a la literatura, con llave en mano, se llega por el ascensor.

Por este contrafrente desfilarán –mientras no nos aburramos ni los eventuales lectores ni yo– pequeñas reflexiones, comentarios al pasar, misceláneas, crónicas, notas, apostillas, opiniones.

Como le dije a V. antes de empezar, no me gustaría caer en líneas del tipo "me pedí un helado, y me lo sirvieron caliente". Pero nunca hay que decir nunca; no pongo las manos en el fuego por mí.

Queda dicho entonces: "mis historias" no. Eso es otro precio.

8 comentarios:

Marina dijo...

Anímese, y déjenos leer algo que no suene a justificación...

ANTONIMO dijo...

Estoy en un todo con Marina. Basta de justificaciones.
Todo lo que uno escribe es "historia personal", uno no puede abstraerse de eso...
A los bifes, que no hay tiempo...
Antónimo Vargas

ANTONIMO dijo...

Estoy en un todo con Marina. Basta de justificaciones.
Todo lo que uno escribe es "historia personal", uno no puede abstraerse de eso...
A los bifes, que no hay tiempo...
Antónimo Vargas

Molina dijo...

Marina y Antónimo: agradezco el ánimo y aclaro. Al referirme a "mis historias", lo hice con la acepción que le imprimiera al término quien me mandó el mail de marras. Esto es: mis cuentos, mis relatos, mi "literatura", aunque suene ampuloso; lo que los escritores llaman "mi obra". Para leer la misma habrá que esperar, por ejemplo, a que salga editada en otro formato.
Está claro que, al escribir, uno no se puede abstraer de su "historia personal" y que, por consiguiente y en mayor o menor medida, siempre habrá algo de ella en mis post.
Pero, como dijo Jack el destripador, vamos por partes. Gracias por seguir visitándome.

Vico dijo...

Me parece, Molina, que todo forma parte de una "obra". Y creo que no deberías despreciar este formato, sino tratarle de sacar el mayor jugo posible dentro de sus posibilidades.

Una historia se puede contar de muchas maneras. Puede ser un cuento, una novela, una obra de teatro, una película, un programa de televisión y ahora, también, en forma de blog...

El desafío de la literatura bloguera consiste en encontrar un tono y un estilo particular para que aquello que contemos no pueda ser dicho de otra manera. De lo contrario, estaremos haciendo radio por televisiön.

Un abrazo.

V.

Molina dijo...

Acuerdo totalmente con las observaciones de Vico. Y aclaro que en el post de referencia mis palabras se circunscribieron única y exclusivamente al ámbito de Unidad Funcional. No hago extensivas las mismas a ningún otro blog en particular ni, mucho menos, al blog en general como medio de comunicación, un formato al que considero maravilloso y revolucionario y al que jamás me atrevería a menospreciar.
Afectuosamente.

La tía Bety dijo...

Señor Molina:
No le conozco más que por el comentario que le regaló a mi nuevísimo blog hace tan poco.
Estoy como conmocionada con esto del bloggerío y no paro de husmear (me reí con esa idea de Pola, acerca de los intrusos del espectáculo)
Pero ya puedo decir que es usted astuto. Ha conseguido que tenga ganas de leer al menos una de sus historias. Tanto ha dicho que no las piensa publicar.
¿Es sólo una estrategia de marketing?

Anónimo dijo...

Keep up the good work video editing schools