27 de junio de 2005

Conjuro

De chico les tenía miedo a los extraterrestres. Desde mi ventana sin persiana dominaba los techos de gran parte de la manzana. Por las noches imaginaba que un ovni aterrizaba en la terraza de los vecinos, y todo el tiempo me convencía de que los marcianos estaban a punto de entrar en mi cuarto. Yo, mirando las sombras en las paredes, las siluetas dibujadas por las luces que entraban desde afuera, me tapaba con varias frazadas o con la ropa que tenía más a mano si hacía calor.
Ahora, cada vez que algún pensamiento no me deja dormir, evocando aquella sensación intento conjurar el frío en la espalda.

1 comentario:

Lyon dijo...

Pido perdón por tomar en broma tus miedos, pero si el extraterrestre que se aparece en mi cuarto es como Sabrina Garciarena, mato y voy. Chiste fácil.