27 de diciembre de 2005

Andy Tamboro

Andrea vivía en la calle Moldes, en una casa muy vieja que parecía llena de fantasmas. En el patio de esa casa, junto a una palmera centenaria, pasé más de una tardecita, hablando, fumando y escuchando música, y en el living miré los partidos del mundial 94.
Una vez Andy me regaló un collar hippie que había adornado la pared de su cuarto; una madrugada fuimos en bicicleta hasta la casa de su hermano en Tigre; otra noche, muy fría, caminamos del brazo por Cabildo en busca de algo que ya no recuerdo.

Ya egresada del colegio, Andy pretendía vivir de la música: con seis chicas más había formado Tamboro Mutanta, un grupo de percusión. Tocaban y bailaban descalzas y con vestidos y bandanas de colores. La última vez que la vi fue en un recital que dieron en el 99 en un bar cercano al Parque Centenario. Andrea ensayaba todos los días y se había mudado a un PH de Villa Urquiza.

Tiempo después, me enteré de que se había ido a girar por Europa con las Tamboro y de que la casa vieja había sido derribada para construir un edificio. Ese mismo día pasé por Moldes y, apoyado contra el baúl de un auto, miré, a través de la entrada de la cochera al aire libre, la base de la palmera intacta en su cantero de ladrillos a la vista.

Hace poco postee un fragmento de un diario de 1994: Después fuimos al recital de La Portuaria en Obras con Andrea, Maxi, Drupa …
Después, contando el encuentro con un compañero del secundario: mengana vive de la música y estaba embarazada.

Y el sábado pasado, desde un cyber de Bahía levanté:

Hola Nachín!!!!! Soy Andy!!! Hace años que te quiero rastrear y me dieron este mail. Dónde andás??? Estoy en Buenos Aires hasta el 21 de enero. Te quiero ver!!!!!! Te cuento que soy mamá!!! Hace 5 meses de un gordo alucinante que se llama Tian. Mi teléfono es xxxx-xxxx y el del celu es xxxxxxxxxx. Te mando un beso enorme, ojalá estés por acá y nos crucemos!!! Besos

En la nochebuena, junto al árbol y a la camisa, la lapicera y los tres libros (dos biografías, de Manu Ginóbili y de Lisandro de la Torre, y una novela de Norman Mailer), imaginé ese mensaje. Al número del teléfono fijo ya lo tenía agendado: es el del PH de Urquiza. Supongo que en estos días nos vamos a juntar y que, al menos en algún sentido, será como si el tiempo no hubiera pasado.

12 comentarios:

Pola dijo...

Hermoso Molina.
A propósito, hoy quise comprar su libro en el Abasto y no lo encontré. ¿Me pasa la data?

Saludos

fran dijo...

Yo las vi en una fiesta una vez a esas chicas, hace ya varios años. Me gustó.

Está bueno reencontrarse a veces, muy bueno... otras veces me dan algo de pánico.
Que suerte que esta vez fué de las buenas.

Saludos

Anónimo dijo...

Que linda historia, se ve que la amistad era fuerte!
Estan buenos esos reencuentros despues de tantos años...
A si que le regalaron el libro de Ginobili??? Que grossssoooo!!

Besos.

haroldflynn8178 dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Molina dijo...

Gracias Pola, Fran y Anónimo (me gustaría identificación).
Pola: el libro todavía no salió. Saldrá en algún mes del verano. Ya avisaré la fecha exacta. Gracias por preguntar.

Pola dijo...

Me quedaré con las ganas de leerlo con las montañas de fondo.
Aguardo info.
Saludos y feliz 2006

Pablo dijo...

Esos reencuentros son impresionantes. Uno siempre se debe el eterno regreso de aquellos que significan demasiado. Suerte

paula dijo...

ignacio: tamboro mut me gustaba Tanto. ¿siguen tocando? ¿hay algo grabado p conseguir?
sdos

negraesmialma dijo...

hermosa historia, que lindas palabras, a mi me paso algo también mágico con las Tamboro Mutanta, pero eso es otra historia... Sí, se puede conseguir music de ellas...

Molina dijo...

Negra es mi alma: mandame un mail a ignaciomolina22@hotmail.com, que tengo que hacerte una pregunta. saludos.

Anónimo dijo...

best regards, nice info »

Anónimo dijo...

Very cool design! Useful information. Go on! »